miércoles, 25 de noviembre de 2015

Echo de menos

Echo de menos que me llenes de babas cuando me usabas de almohada. Que me mires como si fuera el cuadro de Van Gogh que más te gusta. Que me beses como si mañana ya fuera tarde.

Echo de menos bailar contigo de esa forma que hasta que te conocí nunca me gustó. Que me lleves de la mano a sitios de los que no estoy convencida y que luego me encante.

Echo de menos que me mires y sepa que todo va a ir bien, que no te vas a ir de mi lado, pase lo que pase. Que me cuides como si estuviera hecha del más fino cristal, porque sabes que hay veces que de verdad soy así.

Echo de menos que me abraces y tener más claro que nunca, que no hay resto del mundo porque TÚ eres mi mundo. Que me sonroje solo de imaginar que puedas averiguar lo que pienso cada vez que te miro.

Echo de menos tener mil planes contigo y querer levantarme cada día por un motivo mejor que el de “todo pasará”, “que quedan más cosas” o “ya aparecerá alguien”. Que pueda irme cada noche a dormir con una sonrisa en la cara porque tu estas a mi lado y vamos a abrazarnos durante horas.


Echo de menos que te vistas de manera especial para mí, para estar aún más preciosa de lo que eres. Que me sorprendas.



Echo de menos que pienses que no pienso todo esto. Echo de menos que pienses en mi de algún modo parecido al mío al menos…

lunes, 23 de noviembre de 2015

Ahora solo hay ruinas de lo que un día fuí

Necesito que simplemente vengas, me abraces, y hagas como si todo fuera como antes, aunque sea sólo durante una noche.

Necesito que me digas que todo ira bien, que se acabara pasando como las demás veces, que al final habrá alguien capaz de llenar ese hueco que dejé vacío.
Necesito dejar de patalear dentro del lodo para intentar salir porque así solo me hundo mas.

Quiero dejar de sentirme vacía y mirar a mi alrededor en busca de todo lo que he ido perdiendo.
Quiero dejar de tener frío por este puto invierno permanente, porque el invierno no era invierno, hasta que deje de tener el calor de tus abrazos.

El invierno solo era una estación en la que teníamos una excusa para no despegarnos cada noche, ahora es una tortura que poco a poco me congela el alma.

Mirando en mi interior solo encuentro las ruinas del un álbum de fotos a medio hacer, que recuerdan cada uno de los segundos que pasé a tu lado, que recuerdan cada una de las razones por las que me fijé en ti, que recuerdan que un día te hice feliz, al igual que tu me lo hiciste a mí, hasta que lo destruí.

AnaInk

viernes, 20 de noviembre de 2015

El día que me dijiste que ya no me querías

Aquel “Ana siempre estará bien”, ese “Pequeña de las dudas infinitas”, dejaron de tener sentido. El “No llores porque ha acabado. Sonríe porque ha ocurrido” solo parecía la frase más absurda del mundo. Que el “Forever young” es mentira porque al final, te guste o no, quieras o no. Te toca crecer.
Sabías que todo acabaría pasando, que todo volvería a tener sentido, lo suponías al menos, porque las demás veces había sido así, pero también sabias que cuando reconstruyeras todo ibas a haber perdido otro trocito mas.
Sabías que con cada golpe eras un poco menos tú, que tenías que formar otro nuevo yo, esta vez un poco menos humano, pero quizá más real.
Sabías que volverías a sonreír, que poco a poco iría costando cada vez un poquito menos, pero sabias que te perdías un poquito más, que dejabas de confiar un poco más en que todo iría bien, que no serias como te gustaría ser, que nadie jamás comprendería todo lo que puedes llegar a pensar en tan poco tiempo… que aunque muestres y demuestres una cosa, sientes otra, pero es difícil de asimilar.
Sabes que la guerra se acerca y las batallas no han jugado a tu favor.
Sabes que el puto invierno se acerca, esta vez no va a ser solo una estación, esta vez va a congelar algo que no vas a recuperar y las va a sustituir más miedo, hasta que te consuma por completo.


La miraste por última vez, sabias que cada vez podía no tener una próxima, y cuando llego de verdad te diste cuenta de que esta vez no sería como las demás, sino mucho peor… 


Quizá, por mucho que pensaras que eres fuerte, hasta ahora no habías estado a prueba... Todo o nada. 21

domingo, 27 de septiembre de 2015

La luna, mi musa más puta

Son las dos de la mañana.
La luna esta en lo alto, iluminando la vida ayudada por las farolas, aunque no le hacen falta...

Cada noche siento que tengo que juntar las letras para dejar una huella mas, pero quizá no lo he hecho hasta hoy porque no era el momento, no seria especial.
Pero... ¿Qué tiene esta noche de especial? NADA. Absolutamente nada, simplemente es una noche más, o menos, depende para quien.

Para mi quiza si es especial, porque me ha convencido para escribir un poco mas, quizá sea como lo demás y no saque nada bueno, o quizá me guste, para variar...
Para otra persona en cualquier otra parte del mundo quizá sea especial porque acaba de declararsele la persona que tanto tiempo ha querido, para otra quizá es porque se ha fallecido alguien cercano, otra quizá ha conseguido un trabajo o ha conocido a alguien, quizá han estado en un concierto por primera vez o ha nacido... Hay muchas posibilidades, muchas oportunidades.

Quizá todo se simplifica en eso, oportunidades, que aprovechas o dejas pasar, que te llevan por un camino y otro, pero oportunidades a fin de cuentas.

Quizá todo se basa en buscar la felicidad, quizá hay mucha gente que busca la felicidad de la manera equivocada en vez de con los pequeños detalles de cada día...



sábado, 1 de agosto de 2015

¿Sabes esa sensación de...

No sabes que estás haciendo mal, por mucho que te lo preguntes y busques la respuesta no hay nada que salga a la luz.

Siempre he pensado que no puedes estar eternamente en la cima, que la vida esta equilibrada en momentos buenos y malos, pero… joder, esta vez se está pasando. ¿Dónde está el final de toda esta mierda? ¿Dónde están esas ganas de comerme el mundo o hacer realidad las miles de movidas que me venían a la mente?
Se supone que tendría que ser feliz, no me puedo quejar, pero… no lo soy.
Sabes… ¿Sabes esa sensación de que todo el mundo te conoce mejor que tú misma? ¿Cómo que saben que va a pasar en tu vida, y te lo avisan, pero sin decirte el resultado, solo te dicen que no es un buen camino?

¿Sabes esa sensación de querer escribir, de tener mucho que contar al mundo, pero que cada vez que juntas cuatro palabras piensas que es mierda? ¿Esa sensación de querer cantar todo lo que llevas dentro pero sin que te salga la voz?


sábado, 4 de julio de 2015

Y lo que daría por ver este amanecer a tu lado.
Por sentir tus labios pegados a los mios mientras vemos como el sol va madrugando poco a poco.

Por volver a estar como el primer día, por sentirnos con todo el mundo y toda la vida por delante, sin nada por delante. Conociéndonos mas que nadie pero aún así sin conocernos del todo.

Asomarme a la ventana para fumarme un piti y apagar la luz del cuarto para iluminar todo al sol. Para ver como la ciudad se levanta mientras te tengo entre mis brazos.

sábado, 16 de mayo de 2015

Concurso

Hace unos días he descubierto un nuevo blog que, por su contenido, a mi me gusta mucho. Y justo he tenido la suerte de ver que están haciendo un concurso por su segundo aniversario.

El premio es a elegir entre un lote de cosas de HP (saga de la que soy muy fan) y uno de los requisitos es crear una entrada, además de que nunca está de más darle la oportunidad a alguien más de participar.

Aquí os dejo el enlace del blog por si queréis pasaros. El nombre de este es "Volar entre líneas".

lunes, 27 de abril de 2015

Escapar de los sentimientos (Concurso Bólido 2015)

Necesitaba escapar de todo.
Por más que corría no conseguía alejar esa imagen de su mente. Quería evitarlo, pero no pudo más y sintió deseos de llorar, esta vez no los frenó y noto como las lágrimas empañaban sus ojos al recordar cómo se unían los labios de la chica que quería a otros que no eran los de ella.

lunes, 13 de abril de 2015

Paseos nocturnos

Los pájaros en la realidad.
Poesía con base de piano en los cascos.
Toda una vida por delante.
No te pares a ver lo que dejas detrás.
Sólo aprende de ello.
Aprende a olvidar.
Aprende a aprender.
Sigue la línea como si fuera lo único que hay, mira hacia los lados como si fuera el paisaje más fascinante y maravilloso que exista.


Disfruta de cada segundo como si fuera el último.
Pero sigue pendiente de la línea.

Súbete y siente la velocidad.
Deja que las ruedas hagan el resto por ti.
Ve a lo alto y déjate caer, olvídate del miedo.

Piensa en la libertad.

lunes, 6 de abril de 2015

Cadáver

Hoy tocan un par de cadáveres exquisitos que escribí hace tiempo con un pececillo que conozco :)

En plan serio, como pececillo con gafas
Que hacen más profundos tus ojos
Y piraña con corbata
Para atarte con ella
Quien guía mi camino y me saca una sonrisa cada día
En el que te pediré que hagas de todo
Y nada a la vez, pero te agarraría de la corbata, te atraería hacia mí y te follaria.

 _______________________________________________________________________________

_______________________________________________________________________________

Navegando cual ornitorrinco por la hierba
Verde pero seca
Como los cipreses en invierno
Frío, a escupir en los ojos
De robot, sin vida

Te da lo que la poesía te quita.

viernes, 20 de marzo de 2015

Hacia lugares olvidados

Déjame perderme para encontrarte, para poder retratarte cuando llegue tarde.
Déjame aprenderte de memoria, no dejes que nada cambie, corrígeme los fallos cuando me falte el aire.
Llévame de tu mano hasta lugares olvidados, hazme recordarlos perdiéndome por tus labios.

martes, 17 de marzo de 2015

Que le jodan al mundo

Tengo asumido que el mundo nunca cambiará, pero mi parte puedo cambiarla.

Llevo queriendo que le jodan al mundo mucho tiempo, quiero que la gente sea más libre, menos egoísta, que sientan más y digan menos, que haya menos miedos y se pueda decir lo que se quiere.
Que no haya tantas etiquetas, estereotipos, pensamientos, que no todo tenga que ser blanco o negro, que se acepten las cosas tal y como son, que no haya que esconderse, que no se busque el propio interés y que le den al resto.

Quiero aprender de la soledad y poner mi mundo a girar para contemplar otra realidad, aunque sé que nunca será verdad.

La gente se preocupa demasiado de las apariencias, de querer una explicación a todo lo que desconocen porque les aterra, de ponerle nombre. Que fácil sería todo si se dejasen de lado las primeras impresiones a la hora de mirar por encima del hombro de alguien de quien ni siquiera conoces su nombre.
Si se mirara más a los ojos y menos al cuerpo se sabrían muchas cosas. Si se dejara de pensar que por vestir de determinada forma eres algo concreto o por actuar de otra manera eres un bicho raro.

La música te lleva a otra parte, te hace olvidarte de todo, desaparecer por el tiempo que tú quieras y evadirte de todo, aunque no sea una solución a largo plazo. Music saved my life.

Hay quien necesita evadirse de la realidad para no matar a unos cuantos porque se preocupan demasiado por todo lo anterior en vez de dejar vagar su mente. En vez de ser libres y vivir a gusto consigo mismos.
Hay quien se mete con otra persona porque tiene demasiados complejos y así se siente mejor, no piensa que la solución está en eliminar lo que no le gusta.
Hay quien coge su reproductor de audio y enchufa los cascos con la música a tope, hay quien simplemente hace que los bafles retumben por toda la sala.
Hay quien está harto de todo, de sentir sin saber qué hacer, de hacer sin saber que sentir.
Hay quien está harto de estar harto, quien quiere cambiar el mundo, quien no sabe cómo hacerlo, quien lucha por ello, quien muere por ello, quien es encarcelado injustamente por ello, quien recibe palizas por ello.

La libertad de un individuo termina donde empieza la de otro.

Hay gente que no entiende esto y coge la libertad de todos los que pilla a su alrededor. Hay otra gente que tiene que esconderse para ser como realmente es, para sentir lo que siente, para besar a quien quiere. El amor es amor, da igual de qué forma o con quien sea.


Hay gente que tiene miedo de ser quien es, de sentir lo que siente, de su vida, su alrededor, su familia, sus creencias, de salir a la calle, de expresar lo que quiere, de escribir lo que piensa, de escuchar lo que anhela.

Hay gente para todo, pero no toda la gente lo ve de ese modo. Y el día que eso cambie, que el arte se reconozca, que por llevar tatuajes no seas un delincuente, que lo diferente a la heterosexualidad se acepte, los estereotipos y etiquetas se eliminen, la música se viva, el amor no se esconda, que todos seamos iguales y se respete la libertad; todos seremos FELICES.

martes, 10 de marzo de 2015

Gotas de amor

Soy Alice Strauss, vengo a contaros algo que llevo años queriendo sacar a la luz…

Todo comenzó una noche de verano, en aquel acantilado en el que corría el cálido aire por los cuatro costados. Yo estaba sentada en la piedra formada al borde del precipicio, mirando como sus rizos se mecían al aire y le tapaban los ojos. El ondear de la camiseta acompañaba a sus rizos, parece que seguían una melodía y los movimientos iban acompasados.
Al contrario que su respiración, a pesar del ruido de las olas, podía escuchar cómo se le aceleraba por tenerme al lado. No podía dejar de mirarla, no podía apartar la vista de la mirada que compartíamos, en la que nos curábamos las heridas sin mentiras, sin huidas.
Era extraño, no nos hacía falta hablar para saber que era exactamente lo que la pasaba a la otra por la cabeza, sólo con mirarnos o sentir el roce de nuestras manos nos bastaba para sonreír.

Quise acercarme más a ella, romper esa conexión, esa canción del mar y susurrarla al oído que si me seguía mirando de esa forma, no podría evitar enamorarme, quererla, sentir… pero era demasiado cobarde para decírselo, no debía hacer eso. No era lo correcto.
Sin mover nada más que mi mano, entrelace mis dedos con los suyos. Tenía la mano helada, aunque era verano y debían de hacer no menos de 26 grados. Sentí la misma descarga que notaba cada vez, sabía lo que iba a encontrar. Me gustaba notar el frio contacto de sus dedos por mi piel. Como aquella vez que recorrieron mi espalda mientras no perdía de vista su sonrisa.

No sé qué hora es, pero por el color del cielo, creo que está a punto de terminar esta noche inolvidable. Sigue negro entero, con la luna en lo alto, para iluminar lo justo. Sus labios. Para dar ese mágico tono al iris de sus ojos, hacer que su mirada parezca más intensa aún. Para que las gotas de agua que aún resbalan por nuestros cuerpos brillen y parezcan diamantes.
Viéndola así, tan perfecta, aparte de pensar en ella, solo podía intentar parar el tiempo. En hacer de aquella noche una eternidad, en volver a bañarnos en el mar y abrazarnos mientras nos mecen las olas. En sentir sus labios junto a los míos, saboreándonos, mordiéndonos la sonrisa, arañándonos la espalda.



No quiero dejarla marchar, quiero llevarla a mi casa y prepararla la vida junto con un café, para seguir juntas este sueño estando despiertas. Quiero que nos enredemos en las sábanas, pero no porque nos ponemos a follar como si no hubiera mañana. Si no porque entremos en una batalla en ver quien abraza más fuerte a la otra, en quien la besa más, en quien consigue hacer más cosquillas o quien consigue la sonrisa más grande.
No la quiero para follármela y pasar a la siguiente. La quiero para preparar café o chocolate cada mañana y verla amanecer, para tener su olor en mi almohada cada noche, porque mi almohada sea su pecho. Quiero que sean sus brazos los que me arropen cada noche si tengo frío o calor, me da igual, quiero sentirla a ella. Quiero que la canción de mi despertador sean sus besos, que así seguro que no le cojo manía a la melodía que me quite del paraíso cada día.

Sin que se lo espere, me acerco a ella y la beso. La beso como si fuera la primera y última vez que lo fuera a hacer. La beso con todas mis ganas, para transmitirla todo lo que siento, para demostrarla todo lo que quiero. Me devuelve el beso y enreda su mano en mi pelo, atrayéndome hacia ella.

Cuando nos separamos, me coge de la mano. Nos levantamos, recogemos las cosas y metemos las latas de cerveza vacías que han sido nuestros únicos testigos en una bolsa para eliminar todas las pruebas. Vamos a mi casa, a nuestra casa...

.   .   .

lunes, 9 de marzo de 2015

Valentía

Quizá es que solo quería mirarte, solo quería tenerte entre mis brazos una vez más. Poder saborear esos momentos de paz, en los que nada más importaba, en los que solo éramos tú y yo. Quizá es que, aun sin saberlo, me estaba despidiendo.
Estaba harta de los quizá, necesitaba seguridad, necesitaba notar por una vez que tú no te ibas a ir. Que cuando mañana me despertase iba a verte a mi lado, aun con los ojos cerrados, dormida. Que ibas a estar tan perfecta como la noche anterior cuando estábamos enredadas bajo las sabanas y los vecinos se quejaban de tus gemidos.
Mire al cielo una vez más, esperando que algo pasara, aun sabiendo que si no lo hacía yo, nada cambiaría, por mucho que mirara a las nubes.

Recuerdo cuando te conocí… maldito el momento, sabía que me ibas a traer problemas aun sin saber de ti, lo notaba en tu mirada, en tu forma de actuar. Pero aun así… caí en la tentación que me ofrecían tus labios, me perdí en ellos.
Desde la primera vez que los probé supe que iba a querer más, que no te iba a dejar escapar, que iba a hacer todo lo que estuviera en mi mano para hacerte mía. No iba a ser un camino fácil, pero iba a lograrlo.


Que estúpida fui al creer que todo podría cambiar. Que dejarías de irte por la mañana, que me traerías el desayuno a la cama entre besos y risas, que después nos perderíamos de nuevo entre las sabanas durante horas para reencontrarnos en un largo abrazo mezclado con besos llenos de amor.
Ahora solo me queda seguir torturándome porque cada vez estoy más enganchada a ti y tú a tu libertad. Cada vez estoy más enganchada a tus besos, y tú a otras camas. Cada vez sueño más contigo, y tú me besas para hacer realidad ese anhelo.
Eres mi droga favorita, pero también la peor, cuando creo que estoy lista para no necesitarte más, llegas tú, con tu mirada misteriosa y me vuelves a romper todos los esquemas. Pones otra vez mi mundo patas arriba y me descolocas con tu sabor. Haces que vuele, pues todas las mariposas que tengo en mi interior quieren escapar a la vez, pues las abrasas con el calor que me transmite tu cuerpo.

Necesito desintoxicarme, conocer nuevos lugares, otras mentalidades.

Miro el reloj, las 4:00 am. creo que es hora de volver a casa… sé que aun seguirás dormida, que me pasare el resto de la noche contemplando la perfección de tus curvas, que podría volver a escaparme por las calles de Madrid sin que te dieras cuenta, pero prefiero aprovechar los ratos que te tengo solo para mí.

Quizá cuando despiertes, tenga la fuerza necesaria para decirte todo lo que pienso, para dar el paso final hacia la salida o al resto de nuestras vidas.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Algún día...

Me acuerdo de esa primera vez que la vi, sin aun saber en qué me convertiría al verme perdida en su mirada.
Dándome cuenta de que era tan autentica, tan perdida, tan mía, aun sin conocer cómo sería el roce de sus labios por mi cuerpo. La vi una vez esperando en aquella oscura y fría calle a un amor que quizá la dejo plantada, para darme a mí la oportunidad de acercarme a ella y susurrarle mi nombre al oído.
Quizá es que en realidad me estaba esperando a mí. Estaba buscando la forma de saber el color de mis ojos sin delatarse, sin exponerse a demasiados riesgos.
Era interesante, aun sin saber cómo olía anhelaba tener su olor impregnado en mis sabanas. Me acerque y le tendí mi mano para llevarla donde nadie más había pisado, para enseñarle el mundo entre mis brazos. Me susurro su nombre tan cerca que se me quedo grabado en el alma, pidiendo a gritos que no lo dejase escapar jamás y lo hiciese mío.

Se acercó a mí, para mecerse entre mis brazos al notar el frio aire de esta maldita ciudad, me dijo que sentía más conmigo en ese abrazo que con mil más bajándose las bragas. Nada romántico pues aun no sabíamos del pasado, pero bonito, si… bonito es la palabra.
Al dejarme que la abrace, pude por fin rozar su piel con mis labios y hundirme en su cuello para llevarme su olor, no era comparable a nada que conociera hasta el momento, era como juntar todos los olores que haya en el mundo que me gusten y hacer con ellos la mezcla perfecta.
La tenia de espaldas a mí y aun así sonreía, sabía que sonreía, me gire un poco más para comprobarlo disimuladamente, y ella se dio cuenta.
Se giró del todo para estar frente a mí, se giró y con ella todo mi mundo salió despedido, no me dio tiempo a despedirme, tampoco quería, ahora solo estábamos ella y yo. Y es lo único que me importaba. Al menos en ese momento, luego… luego ya si eso que ella me ayudase a reconstruir todos los edificios que se habrían destruido.
Me miro a los ojos, me miro tan profundamente que no sabía que hacer a continuación, seguía viendo de reojo su sonrisa, seguía sabiendo que estaba ahí, sin hacer siquiera un amago de irse.
Quería fugarme con ella, si en ese momento hubiera tenido una moto cerca, nos habríamos subido a ella, los kilómetros se esfumarían dejándonos paso, abriéndonos el camino hasta nuestra meta, hasta esa playa desierta, que sería solo nuestra.

No habíamos cruzado apenas media frase, pero desde que nos miramos a los ojos, fue como un acuerdo mutuo, ya no éramos ella y yo, tú y yo, éramos nosotras, era nuestro.
Seguíamos con la mirada clavada la una en la otra, habían pasado minutos, quizá horas. Pero daba igual, teníamos todo el tiempo del mundo, éramos eternas.
Ella se empezó a acercar a mí, sin dejarme de mirar a los ojos, deseando probar mis labios, sentía que si no la besaba pronto me iba a quemar, iba a empezar a alejarse de mí, iba a pasar el momento…
Comencé a acercarme yo también, empecé a notar el calor que irradiaba su cuerpo, sentí como su mano se posaba en mi cintura y me acercaba con ansia hacia ella…

¡LUZ!

¿Por qué coño de repente hay tanta luz? Joder, no puedo verla. ¿Dónde está?
Me doy cuenta de que tengo los ojos cerrados y aun así hay demasiada luz.
Los abro con cuidado y… veo mi cuarto, estoy yo sola y por la ventana entra la luz del sol que lleva trabajando un par de horas. Recorro mi cuarto por si acaso esta ella en algún rincón, espiándome mientras duermo, pero… solo está el desorden habitual y un par de latas de cerveza acumuladas.

Pensaba que esta vez no sería un sueño, que podría tocarla de verdad, que estaría a mi lado, que seguiría ahí cada día, que al despertar podría seguir besándola… pero todos los días el sol me la quita, aunque nunca me acuerdo…


lunes, 23 de febrero de 2015

Mezclando sentimientos, sensaciones...

Te pasas las noches en vela llorando, amando. Te sientas en la cama, para no ahogarte en tus penas, si no son con alcohol no mueren, solo tú.
Quieres escapar de aquí, empezar a correr y no parar hasta que estés a miles de kilómetros de toda esta mierda. Quieres dejar de pensar que acabaras sola, que no eres feliz. Quieres encontrar un lugar en el que te sientas a gusto, que sientas que es tu hogar, donde quieres estar.
Piensas que estas empezando a obsesionarte con la playa, que no dejas de pensar en que necesitas irte a un lugar que tenga una y perderte entre las olas, dejarte llevar, aunque la resaca te lleve mar adentro, pero así cuando vayas a  volver, será porque quieres de verdad.
A veces piensas que si desaparecieras de repente, todo el mundo preguntaría por ti y se preocuparía. Otras… que ni siquiera se enterarían.
No sabes porque pero cada noche te pasa igual, siempre lo mismo, notas como te vas hundiendo poco a poco, aunque no quieras, aunque busques evitarlo y te lo hayas pasado de puta madre. Al menos sirven para algo esos ratos…
Es gracioso, cuando mejor escribimos, pensamos y sentimos, es cuando peor estamos.
Cuantas más ganas tienes de mandarlo todo a la mierda, más gente tienes a tu alrededor diciendo lo maravilloso que es todo. Pero tú sigues igual, anteponiendo todo a ti. Sigues sin escuchar, sin hacer caso… encerrándote entre las cuatro absurdas paredes que has creado a tu alrededor; tapándote los oídos con las manos y gritando para escapar de ahí.


Estas harta de que gente que cree conocerte o enterarse de las cosas te venga con gilipolleces, que sí, que pasas de lo que piensen y digan, pero que lo que molesta es que no dejen de repetirse, porque a veces dan con el punto clave… con esa pequeña herida que no está curada y que seguramente…nunca lo esté.
Pero aun así, tú sigues ahí, vacilándole al mundo, a la vida y a toda la mierda que te quieren echar encima. Sabes que es la mejor manera de callar a la gente, pero no siempre es suficiente.

Tú sigues queriéndote ir a tu playa, llevándote música, un cuaderno con su boli, unos petas y cerveza. Y perderte allí. Sigues queriendo volver a ti, sentirte cerca de donde casi seguro esta tu hogar. Acercarte a esa inmensidad que te atrae, buscar el final sabiendo que es infinito, coger el agua entre las manos y notar como se resbala por tus dedos.

Tú, sigues queriendo sentirte libre, feliz, quieres soñar y creer que la magia existe.

Tú, sigues queriendo volver a ser esa niña pequeña que deseaba crecer, pero esta vez sin desearlo porque sabes que viene detrás, esta vez buscaras El País de Nunca Jamás y te quedarás allí para siempre.

martes, 17 de febrero de 2015

Happy

Piérdete en sus ojos, reencuéntrate en sus labios, como tantas veces has hecho.

Deja de querer huir de todo, intenta volver a ser tú, intenta saber dónde te encuentras. Crees que no encontraras otros brazos que te harán sentir en el paraíso, crees que no dejaras de huir.

No sabes lo que crees, no sabes lo que quieres. Vas a días y respiras por ojalas, pero te empiezas a ahogar.
“Mirar atrás” como forma de vida, pero que no se note. Quieres dejar de ser tan cobarde, de esperar hasta que se te haga tarde, a que ella venga a retratarte.

Te prometes que cambiaras de vida, pero nunca has sido de cumplir todo lo que te propones. Aunque te vayas destruyendo sigues igual. Aunque estés desapareciendo, sigues mirando atrás.


sábado, 14 de febrero de 2015

Rosa negra

Si alguna vez me llegaste a querer, a amar. Quédate lejos, déjame marchar.
Permíteme perderme en el recuerdo de aquellos susurros que aun saboreo por mis labios. Acúsame de renegar de nuestro amor, para sentirme libre y ser yo.
Permíteme volar como una pluma que cae del cielo cuando se desprende de su dueño, déjame que piense que estoy en un avión a punto de despegar, que me iré lejos de aquí, que cuando aterrice habré escapado de esta pesadilla en la que se ha convertido todo.
Déjame retratarte, soñarte, déjame que dibuje una vez más en mi lienzo imaginario la perfección de tus curvas en mi cama, de los lunares de tu espalda, del parque de atracciones que eres toda tú, en especial de la montaña rusa.
Déjame que te toque al piano los acordes que sonaron en mi cabeza la primera vez que te vi, o los que sonaron después cada vez que te veía y te tenía entre mis brazos, junto a mis labios.
Permíteme que hoy escape por la ventana que cada noche dejabas abierta mientras me esperabas, mira por ella esperando ver mi sombra en cada esquina, pensando que vuelvo.


Pero cuando escape de todo esto, hazme regresar.
Espérame en nuestro parque, con una rosa negra entre los labios, haciéndote una pequeña herida en ellos y que te resbale la sangre, y una sonrisa de medio lado, anhelando todo por lo que nos hemos perdido, anhelando todo lo que nos hemos perdido.

Y permíteme regresar, permíteme volar de tu mano, contigo como único combustible y destino.

jueves, 12 de febrero de 2015

Necesitando las olas del mar

Mira al cielo, se siente pequeña, diminuta.
Contempla los millones de estrellas que la escrutan desde el firmamento, que la vigilan. Quiere creer que tiene alguna meta en la vida, que dejara su huella de alguna forma, que no está simplemente de paso.
Que alguna canción llevara su nombre y las noches en vela de ella, sus suspiros y llantos.

Quiere creer que algún día todo cambiara, a mejor, que no será la chica que todos señalan con el dedo para luego tener miedo, que algún día se dejará de juzgar sin pensar, antes de conocer y escuchar.
Suena esa canción en su móvil, aquella que tantas veces la ha hecho pensar que todo puede cambiar. Sonríe. Empieza a cantarla, se la sabe de memoria. Acaba gritando las últimas frases, pero sin que la sonrisa se borre de su cara.
Empieza a caminar por la acera, vacía a esas horas. La canción ya ha terminado, pero sigue sonriendo, aunque no sabe por qué. Pasa la mano por su pelo para echárselo hacia atrás y sentir mejor el ligero viento en su cara.
Sabe que debería llegar a casa, que es tarde y debe dormir, pero… nadie la espera, ¿por qué tener prisa entonces? Quizá nadie se percate de su ausencia en un par de días.

Quiere huir de aquí, escaparse de todo y reencontrarse, quiere sonreír a cada segundo, sentir la música por cada poro de su piel mientras el agua del mar la moja los pies. Quiere dormirse en una playa y ver el amanecer tumbada en la arena. Quiere saber si alguien la echara de menos. Quiere saber si le importa a alguien. Quiere saber si se molestarían en buscarla.

Hay demasiados recuerdos en la lista negra, esperando a que llegue su turno de ser olvidados, o al menos, archivados para dejar paso a otros nuevos, pero siente que están atascados, que quiere, pero no puede dejarlos ir.
Quiere recuperar todo lo que ha perdido, quiere recuperarse. Quiere ser capaz de levantarse una vez más cuando vuelva a caer. Quiere sentir la tinta corriendo por su piel, para luego caer al papel y convertirse en la mejor historia.


Quiere querer.


domingo, 25 de enero de 2015

Soy gilipollas, está asumido...

Abro el documento para empezar a escribir, pero… realmente no tengo nada que contar, nada que decir, en verdad… nunca lo he tenido, sólo escribía para desahogarme y lo que salía, hoy no se ni lo que necesito ni que saldrá.
Me quedo agilipollada porque por la tele sale un tío tocando el piano y mientras en mi reproductor suena una instrumental con piano, supongo que para no pensar en lo que llevo pensando los últimos días. Supongo que lo que quiero es pasar de todo, parar y dejar de pensar por un rato, nunca ha sido algo que haga mucho o que me guste y ya he cubierto el cupo de todo el mes.
He pensado tanto, que creo que tengo la solución de todo lo que buscaba la respuesta, pero… para que esa respuesta exista necesito una… confirmación. No sé cómo empezar con todo esto, mejor dicho… no sé cómo acabara todo esto.
Quiero acabar… con todo, quiero que me digas que lo que quieres, es arreglarlo, que me dejas el terreno libre para que atropelle todo lo que llevamos arrastrando que no seamos nosotras. Quiero que al mirarnos sonriamos, que volvamos  a tener nuestras tardes tiradas en la cama, abrazándonos y olvidándonos del resto del mundo. Quiero que volvamos a ser tú y yo, no… quiero que volvamos a ser nosotras. Quiero que dejemos de pensar que todo lo que decimos va a malas. Quiero que dejemos de lado lo que opine todo el mundo, para que usemos lo que queremos nosotras.


Quiero irme a dormir, pero no puedo, porque es ahí cuando vienen todos tus monstruos para comerme viva, porque se ve que no les maté bien. 


miércoles, 21 de enero de 2015

La culpa de todo, es del amor

Mi alma se pierde en el olvido,
el olvido se pierde en el tiempo,
el tiempo se pierde con tus besos,
tus besos se pierden por mi cuerpo,
mi cuerpo está perdido en tu cielo,
tu cielo se perdió en el amor.

La culpa de todo es del amor,
de las caricias perdidas
que se llevó el viento,
como las promesas de un futuro mejor.
La culpa de todo está entre tú y yo,
desde que nos estamos dejando
sin enterarnos.

Yo quiero luchar,
quiero recuperarte,
recuperarnos…
Quiero que al mirarnos,

sonriamos.


martes, 20 de enero de 2015

Deseando veros de nuevo

A día de hoy, hay pocos grupos que con sus canciones me hagan viajar a otro mundo, que consigan que me ponga los cascos, de al play y todo lo demás desaparezca… Uno de estos grupos es Izal.
Yo no les conocía de nada, pero tuve la suerte de verles por primera vez en directo en el Sonorama el año pasado y… fue increíble, desde el primer acorde me encantaron, me hicieron querer conocerles más, escuchar todas y cada una de sus canciones, como una pequeña obsesión, pero quitando el "pequeña”.
No sé qué tendrán estos 5 chicos que les hace tan especiales, tan de hacer feliz a la gente. Pero a mi especialmente, hasta en el peor de los días me consiguen sacar una sonrisa cuando les escucho.
Tuve la suerte de conocerles en el Ebrovisión, festival en el que también estuvieron el año pasado, conseguimos entrar al backstage y conocimos a la mayor parte de los artista que tocaban esa noche, pero a mí se me quedo grabado el rato que pasamos con ellos, que lo conseguimos gracias a que en el viaje hasta donde el festi conocimos a otros chicos (muy majos ellos también) y a través de ellos entramos, pero se me quedo grabado lo felices que estaban después de haberlo dado todo en el escenario, aunque también muy cansados.

Hoy por ejemplo, necesitaba otro de esos ratos en los que me hacen sonreír con sus letras, y lo han conseguido de nuevo, han vuelto a ejercer su magia, a que le diga adiós al pánico…

Tengo la suerte de que les veré de nuevo, en marzo, en Valladolid, en directo y… si todo va bien, sale como quiero y ellos se dejan, hasta podre entrevistarles.


Gracias :)


jueves, 15 de enero de 2015

Mi confidente y yo

¿Sonríes?

No mucho,
yo…
Yo ya no tengo motivos para sonreír,
sé que no volveré a ver su sonrisa,
ni la tendré a mi lado al despertar,
que no queda en mi almohada ni un solo rastro de su olor.

Yo… no sé, quizá es que la tuve para mi demasiado tiempo, que ya tocaba dejar de ser feliz, no me puedo quejar, han sido dos años increíbles, otros matarían por ella. Y… mírame a mí, aquí escribiendo, como siempre. En vez de ir a su casa, sacarla de allí y gritarle al mundo y a ella que es solo mía, pero que para toda la vida.
Pero… así soy yo, en realidad, cuando debía hacerlo porque lo sentía nunca he sido capaz, ya lo sabes, lucho por todo, pero a veces me acobardo, mis putos miedos, que me tienen cohibida cuando más los noto… tengo que eliminarlos del todo, ¿no crees?
Yo… soy más de contártelo a ti, viejo amigo, para que me aconsejes cuando en realidad, después de muchos años me di cuenta de que las soluciones en realidad las tenía yo dentro, pero no sabía sacarlas si no te las contaba antes. Supongo que… me gusta mantener mi realidad de hoja convertida a confidente y estúpida que quiere decir todo lo que siente, pero no sabe a quién, mejor dicho… no se atreve con quien debe.
En verdad, mi realidad es más fácil, son todo ventajas, y a día de hoy con tanta tecnología, me aseguro de que no se nos olvida esta conversación, que podemos guardarla muy bien.
Y… aunque la lluvia la estropee, se me olvide en un descuido o vete tú a saber qué, sabes que las demás veces no ha salido bien, por eso mis miedos a veces vuelven, sé que esta vez es distinta, MUY distinta, pero… ¿y si en realidad no lo es tanto? ¿Y si esta vez tampoco consigo que cambie todo y sea como antes?
Sabes que nunca me gustaron estas cosas, por eso cambie tanto. Sabes que antes terminabas escondido y maltrecho y que ahora te leerá quien quiera, que me trataran como una loca al descubrir a mi confidente, pero… eso, que ya me da igual.


Si tanto has cambiado, ¿no crees que esta vez también cambiará el resultado? ¿Qué esta vez no es como las demás?

Sí, puede ser, pero… ¿Y si no es así? Además, si llevas razón y esta vez el resultado cambia… tu… es probable que dejes de existir, que deje de necesitarte, porque estará ella, hacía mucho que no nos veíamos, y aunque no te necesite tanto como ahora… me gusta tenerte cerca.

Bueno, pero si no quieres no tengo porque desaparecer del todo, en realidad siempre iré donde tú estés, recuerda: me llevas dentro de ti, soy tú, la parte que nunca tiene miedo y normalmente usas, esa.

Eso es cierto… ¿Ves? Tú nunca me has fallado, por eso me cuesta dejarte ir.

Bueno, eso ya lo arreglaremos más adelante, ahora volvamos al tema principal, a ti, a recuperar todo.

Me parece bien (sonrió).
Pues no sé, es lo que te decía, no hay mucho que decir, solo puedo cambiar la forma, que tengo miedo de no volver a perderme en sus ojos, de no volver a hundir mi nariz en su cuello y parecer gilipollas con la cara que se me queda, poder perderme durante horas, que… tengo miedo de nos seguir siendo dos, de no superarlo, de ser una cobarde como he sido siempre.
Que no hay día que me despierte y piense que ojala ella despertándose a mi lado, a besos, que vale que no siempre dormimos juntas, pero cuanto más me falta, más la pienso, más la quiero a mi lado.
Lo único que pienso a lo largo del día es en todo lo que hemos hecho mal, pero que hasta ahora no era ningún problema, que no sé porque ha cambiado de repente. Que no puedo estar sin ella, sin sumergirme en sus dudas y resolvérselas a besos una a una. Que me pierdo con saber que esta mimosa y no poder estar estrujándola cual peluche hasta que sonría como la idiota enamorada que es para hacer que se enamore un poco más.
Que mi mayor miedo es que no superemos esto como todo lo demás, y que llegue el día en que la vea con otra, creo que no podría, aunque yo también hubiese rehecho mi vida, bueno… no podríamos ninguna de las dos, en el fondo… somos idiotas por estar así, por no cumplir todo lo que dijimos, por no saber arreglarlo sin hacer que exista todo este miedo, todas las noches de desvelo.
Otras veces… quizá no, pero sé que esta vez sí que merece la pena, que sé que saldrá bien, porque las dos queremos que salga bien, que el resto de gente me la pela y a ella igual, que lo único que nos importa somos nosotras.
Que esta vez es la definitiva, la que hará que siga todo lo demás, la que conseguirá que volvamos a sonreír y a estar bien, la que nos dejara perdernos y eliminar al resto del mundo. La que hace que todo tenga sentido.

Bueno, ya sabes que debes hacer, ¿no?


Sí, ahora lo tengo claro, gracias pequeño confidente, siempre sabes cómo solucionar todo, siempre consigues que te haga caso, aunque a veces no hayamos tenido suerte. Espero verte pronto, pero… que esta vez no sea porque vuelvo a estar jodida, sino para contarte que todo va bien, que la mejor decisión fue escucharte.

lunes, 12 de enero de 2015

Te joderá la vida

Escribes,
pasas,
sientes,
evitas,
piensas,
te desahogas,

huyes…

Tratas a la hoja en blanco
como tu mayor confidente,
como tu mejor amigo.
Le explicas
todo lo que piensas,
todo lo que sientes,
lo que añoras
y sueñas.

Dices que no quieres,
pero tú confidente dice que lo deseas
que no has dejado de confesar,
que al final lo harás.

Dices que nada será igual,
que todo debe cambiar
que necesitas tiempo,
para dejar de soñar.
Le mientes a tu confesor
diciéndole que esta vez
todo será diferente.
Prometiéndole,
que no tendrá que soportar
tus largas noches en vela,
entre sollozos y lamentos,
entre susurros y espejos.


Te decides,
elijes la opción que por adelantado
sabes que te joderá la vida,
pero da igual,
quieres vivirla.
Quieres sentirte el ama de ella,
llevar las riendas.

domingo, 11 de enero de 2015

El tiempo

Tengo miedo.

Quiero sentir tus besos,
notar tu respiración por mi cuello,
ver tu sonrisa próxima al cielo,
sentir tus caricias en mi cuerpo.
Quiero recuperarte,
recuperarnos,
que todo sea como antes.
Que te despiertes a mi lado,
cada mañana,
y te pierdas entre las sabanas
conmigo como único juego.

Deseo sacarte esas sonrisas
por las que antes me perdía.
Coger tu mano entre las mías,
calentártelas cuando se te queden frías.
Hacerte esperar cuando me quieras desnudar,
para entregarnos al amor
y perdernos hasta corrernos.
Quiero hacerte gritar de placer,
hacerte mía
y que tú me hagas tuya,
quiero sentir tus uñas por mi espalda,
tus gemidos en mi oído,
quiero ver tu cara cuando te vayas a correr.
Quiero besarte hasta dejarnos sin aliento.


Necesito mirar tus ojos
y perderme en ellos,
perderme en nuestro universo,
recuperar los recuerdos,
planear los reencuentros.
Necesito saber.
Saber que aunque me vaya unos días
tu me esperaras,
que esto no va a terminar.
Que cuando llame a tu puerta,
me abras sin preguntar
sin recordar el tiempo perdido,
para recuperarlo
abrazándonos hasta el alba.

Nos hemos perdido,
pero ya estoy buscando el camino
ese que nos lleva de nuevo

a vivirnos sin sentido.

sábado, 10 de enero de 2015

Castillos en el aire

La noche es fría,
el cielo oscuro,
tus muros se han derrumbado,
las caricias han desaparecido,
los sueños han acabado,
y has convertido las calles,
antes repletas,
en ultratumbas.

Dejaste atrás
cuanto querías por una meta.
Lo arriésgate todo por ella,
diste hasta lo que no tenías,
soñaste destinos inalcanzables.
Te golpeaste una vez tras otra,
pero seguiste insistiendo.
Te caíste,
pero te volviste  levantar.
Diste palos de ciego,
y te devolvieron los palos los ciegos.
Te olvidaste de lo que te importaba,
y el mundo te lo escupió a la cara.



Derribaste obstáculos,
tiraste muros
y construiste castillos en el aire.
Te encerraste en el más inaccesible,
cerraste con candado
y tiraste la llave al mar.
Hiciste tus planes perfectos
para alejar el dolor.

Cavaste una soledad tan absoluta,
que al final no quedaste ni tú misma.
No queda nada de ti,
ahora solo tratas de reiniciarte,
pero solo consigues destrozarte.

jueves, 8 de enero de 2015

Sueños cumplidos

Si tengo tu mano entre las mías
me da igual todo lo demás,
sé que no me podre perder,
que tú me guiaras
por el sendero correcto.
Que me harás ver las imperfecciones,
me evitaras los choques innecesarios,
me ayudaras a crecer,
me harás sonreír
hasta en el peor de los días,
que corregirás mis errores.


Pero que lo harás de tal forma
que no me entere,
pero a la vez note
que estas ahí.
Me ayudaras,
pero me dejaras tomar mi propio camino.
Alguna vez me dejaras caer,
pero solo para que no me confié demasiado
por si algún día no puedes estar,
saber cómo seguir.

Me mirarás a los ojos,
y me llevaras a nuestro mundo.
A donde nadie más puede entrar,
a donde las caídas
se superan entre las dos,
a donde los sueños están cumplidos
porque tu estas a mi lado,
en la cama,
abrazada a mí y sonriendo.

Porque mi sueño,
era estar contigo
y a día de hoy lo sigue siendo,
aunque a veces cueste.
Pero desde ese 29 de mayo de 2013,

puedo decir que tengo los sueños cumplidos.

martes, 6 de enero de 2015

6.01.2015

Ahora te vas
y dejas todo sin terminar,
te despides de tu existencia,
metes los recuerdos en la maleta
y esperas al tren en la estación.
Ahora que haces las cosas bien,
que no pides besos
que no te pertenecen,
ni sueñas cuentos
que perecen en mis ojos.

Ahora que no buscas coger mi mano,
como hacías antaño,
por las calles de Madrid
en aquellas tardes de verano
con la luz que emanaban tus ojos.
Ahora que tu risa
pide a gritos contagiarse a la mía,
que los susurros
para trepar por tu espalda
son inaudibles.

Ahora que por fin
todo es como debería ser,
ahora, justo ahora,
tú vas y decides irte
decides mandarlo todo a la mierda
y hacer lo que muchos,
no se atreverían a hacer
en toda su vida.
Eres valiente,
de eso no tengo ninguna duda,
nunca la he tenido.
Siempre luchas por tus sueños,
aunque a veces te equivocas en ellos.

Ahora que he podido ver tu sonrisa,
la que un día me enamoro,
la que sé que dice que todo va bien,
sé que puedo dejarte ir,
que puedo decirte adiós,
aunque seguiré esperando a que vuelvas
y recuperemos todo el tiempo perdido
contándonos los secretos al oído.

Seguidme :3