jueves, 15 de enero de 2015

Mi confidente y yo

¿Sonríes?

No mucho,
yo…
Yo ya no tengo motivos para sonreír,
sé que no volveré a ver su sonrisa,
ni la tendré a mi lado al despertar,
que no queda en mi almohada ni un solo rastro de su olor.

Yo… no sé, quizá es que la tuve para mi demasiado tiempo, que ya tocaba dejar de ser feliz, no me puedo quejar, han sido dos años increíbles, otros matarían por ella. Y… mírame a mí, aquí escribiendo, como siempre. En vez de ir a su casa, sacarla de allí y gritarle al mundo y a ella que es solo mía, pero que para toda la vida.
Pero… así soy yo, en realidad, cuando debía hacerlo porque lo sentía nunca he sido capaz, ya lo sabes, lucho por todo, pero a veces me acobardo, mis putos miedos, que me tienen cohibida cuando más los noto… tengo que eliminarlos del todo, ¿no crees?
Yo… soy más de contártelo a ti, viejo amigo, para que me aconsejes cuando en realidad, después de muchos años me di cuenta de que las soluciones en realidad las tenía yo dentro, pero no sabía sacarlas si no te las contaba antes. Supongo que… me gusta mantener mi realidad de hoja convertida a confidente y estúpida que quiere decir todo lo que siente, pero no sabe a quién, mejor dicho… no se atreve con quien debe.
En verdad, mi realidad es más fácil, son todo ventajas, y a día de hoy con tanta tecnología, me aseguro de que no se nos olvida esta conversación, que podemos guardarla muy bien.
Y… aunque la lluvia la estropee, se me olvide en un descuido o vete tú a saber qué, sabes que las demás veces no ha salido bien, por eso mis miedos a veces vuelven, sé que esta vez es distinta, MUY distinta, pero… ¿y si en realidad no lo es tanto? ¿Y si esta vez tampoco consigo que cambie todo y sea como antes?
Sabes que nunca me gustaron estas cosas, por eso cambie tanto. Sabes que antes terminabas escondido y maltrecho y que ahora te leerá quien quiera, que me trataran como una loca al descubrir a mi confidente, pero… eso, que ya me da igual.


Si tanto has cambiado, ¿no crees que esta vez también cambiará el resultado? ¿Qué esta vez no es como las demás?

Sí, puede ser, pero… ¿Y si no es así? Además, si llevas razón y esta vez el resultado cambia… tu… es probable que dejes de existir, que deje de necesitarte, porque estará ella, hacía mucho que no nos veíamos, y aunque no te necesite tanto como ahora… me gusta tenerte cerca.

Bueno, pero si no quieres no tengo porque desaparecer del todo, en realidad siempre iré donde tú estés, recuerda: me llevas dentro de ti, soy tú, la parte que nunca tiene miedo y normalmente usas, esa.

Eso es cierto… ¿Ves? Tú nunca me has fallado, por eso me cuesta dejarte ir.

Bueno, eso ya lo arreglaremos más adelante, ahora volvamos al tema principal, a ti, a recuperar todo.

Me parece bien (sonrió).
Pues no sé, es lo que te decía, no hay mucho que decir, solo puedo cambiar la forma, que tengo miedo de no volver a perderme en sus ojos, de no volver a hundir mi nariz en su cuello y parecer gilipollas con la cara que se me queda, poder perderme durante horas, que… tengo miedo de nos seguir siendo dos, de no superarlo, de ser una cobarde como he sido siempre.
Que no hay día que me despierte y piense que ojala ella despertándose a mi lado, a besos, que vale que no siempre dormimos juntas, pero cuanto más me falta, más la pienso, más la quiero a mi lado.
Lo único que pienso a lo largo del día es en todo lo que hemos hecho mal, pero que hasta ahora no era ningún problema, que no sé porque ha cambiado de repente. Que no puedo estar sin ella, sin sumergirme en sus dudas y resolvérselas a besos una a una. Que me pierdo con saber que esta mimosa y no poder estar estrujándola cual peluche hasta que sonría como la idiota enamorada que es para hacer que se enamore un poco más.
Que mi mayor miedo es que no superemos esto como todo lo demás, y que llegue el día en que la vea con otra, creo que no podría, aunque yo también hubiese rehecho mi vida, bueno… no podríamos ninguna de las dos, en el fondo… somos idiotas por estar así, por no cumplir todo lo que dijimos, por no saber arreglarlo sin hacer que exista todo este miedo, todas las noches de desvelo.
Otras veces… quizá no, pero sé que esta vez sí que merece la pena, que sé que saldrá bien, porque las dos queremos que salga bien, que el resto de gente me la pela y a ella igual, que lo único que nos importa somos nosotras.
Que esta vez es la definitiva, la que hará que siga todo lo demás, la que conseguirá que volvamos a sonreír y a estar bien, la que nos dejara perdernos y eliminar al resto del mundo. La que hace que todo tenga sentido.

Bueno, ya sabes que debes hacer, ¿no?


Sí, ahora lo tengo claro, gracias pequeño confidente, siempre sabes cómo solucionar todo, siempre consigues que te haga caso, aunque a veces no hayamos tenido suerte. Espero verte pronto, pero… que esta vez no sea porque vuelvo a estar jodida, sino para contarte que todo va bien, que la mejor decisión fue escucharte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidme :3