El amor que permanece oculto, que no se expresa, se convierte en un monstruo que devora corazones. Hay que arriesgarse y dejarlo salir, aún a riesgo de estrellarse.
En el amor, el dolor es proporcional a la belleza de la historia que has vivido.
Y tú, amiga mía, ¿sufrirás? Y si sufres, ¿cuánto sufrirás?
Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero solo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta, cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te esta explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora.