Echo de menos que me llenes de babas cuando me usabas de almohada.
Que me mires como si fuera el cuadro de Van Gogh que más te gusta. Que me beses
como si mañana ya fuera tarde.
Echo de menos bailar contigo de esa forma que hasta que te conocí
nunca me gustó. Que me lleves de la mano a sitios de los que no estoy
convencida y que luego me encante.
Echo de menos que me mires y sepa que todo va a ir bien, que no te
vas a ir de mi lado, pase lo que pase. Que me cuides como si estuviera hecha del
más fino cristal, porque sabes que hay veces que de verdad soy así.
Echo de menos que me abraces y tener más claro que nunca, que no
hay resto del mundo porque TÚ eres mi mundo. Que me sonroje solo de imaginar
que puedas averiguar lo que pienso cada vez que te miro.
Echo de menos tener mil planes contigo y querer levantarme cada
día por un motivo mejor que el de “todo pasará”, “que quedan más cosas” o “ya
aparecerá alguien”. Que pueda irme cada noche a dormir con una sonrisa en la
cara porque tu estas a mi lado y vamos a abrazarnos durante horas.
Echo de menos que te vistas de manera especial para mí, para estar
aún más preciosa de lo que eres. Que me sorprendas.
Echo de menos que pienses que no pienso todo esto. Echo de menos
que pienses en mi de algún modo parecido al mío al menos…

No hay comentarios:
Publicar un comentario