Soñaba con sus besos,
con sus caricias y te quieros al oído
pensaba que algún día dejaríamos de ser tu y yo
para convertirnos en nosotras.
Decía que como tu no hay dos,
ni falta que hace,
me dijeron que tengo suerte de ser tu chica,
y yo les creo,
sé que la tengo.
Que es un sueño cumplido.
Ahora que estoy despierta
dejaré de soñar,
para vivir nuestra realidad,
para vivir nuestra vida entera juntas.
Seguir haciéndote sonreír cada segundo,
seguirá siendo mi mayor meta,
pero merece la pena.

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