En mi casa huele a lluvia,
serán las lágrimas derramadas,
serán los sueños perdidos,
serán las llamadas rechazadas,
serán los momentos olvidados.
La importancia que se le da a ciertas personas
a veces es la es la equivocada,
las noches en vela,
los pensamientos malgastados,
la angustia que no se va...
todo eso se podría evitar
si no tuvieran tanta importancia.
La impotencia que sientes
cuando alguien que te importa
esta mal,
pero no se deja ayudar.
Podría decirte que en el fondo
me da igual, pero...
sería una de las mentiras más grandes
que te he contado jamás.
A veces me planteo ir a tu casa
pegarte dos ostias
y quitarte la tontería,
o al menos que me des una solución ya.
Aclárame estas dudas,
quítame el miedo,
o quítate de en medio.
Pero no me dejes preguntando
vagando por ahí,
preguntando a ciegas
si vas a desaparecer
o a reaparecer.

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