CURADO POR UN PLÁTANO
En una pequeña ciudad de Londres, un niño llamado Luis, tenía problemas de vista, y según le había dicho el doctor, iba a necesitar ponerse gafas.
Luis no quería llevar gafas, porque tenia miedo de que sus amigos se burlaran de él y le dejaran de hablar por ello. Entonces fue a hablar con el doctor, y le pregunto si no había alguna solución que no fuera ponerse gafas.
El doctor le dijo que si comía muchos plátanos a lo mejor no hacia falta ponerle gafas, pero que no era seguro que funcionase.
Fue a su casa corriendo y le dijo a su madre que de merienda quería comer un plátano. La madre le dijo que no había ya que como casi nunca los comía, dejo de comprarlos.
Luis se despidió de su madre y fue al mercado, alli compro 2 kg. de plátanos y regreso a su casa comiendo uno.
Cuando llego a casa le explico a su madre por qué, tan de repente, quería comer plátanos.
Desde ese día, su madre para el desayuno le ponía dos plátanos, cada vez con una cosa distinta (chocolate, galletas...), y de almuerzo le metía otro en la mochila.
Dos semanas después volvió al medico, y este le dijo que por haber comido tantos plátanos se había curado y no necesitaba las gafas.
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