He bajado al portal a fumar
un cigarrillo y tomar el aire. Lo necesitaba. Hace frío... estoy
tiritando a pesar de las capas que llevo bajo el abrigo.
Me quedo mirando como se
consume el cigarrillo fuera de mis labios, como va pasando el
tiempo... segundo tras segundo, lentamente pero imparable. Soñando
con que las cosas fueran de otra manera... quizás deba dejar de
hacerlo, o no hacerlo tanto...
Tengo claras mis metas y
como puedo conseguirlas, pero siempre fallo, no llego a ponerlo en
práctica al 100% y no las consigo, sólo algunas...
Pienso en ella, en lo que me
gustaría tenerla entre mis brazos, para que me transmita su
tranquilidad... lo necesito. Si fuera por nosotras no nos
separaríamos ni un segundo, por lo menos yo... ¡No quiero que se
vaya nunca esa magia, esa sensación de felicidad cada vez que pienso
en ella!
He subido a casa, ya no hace
frío, aunque sigo con tantas capas como antes, no quiero romper este
momento... he subido las escaleras lentamente, sin hacer ruido. He
llegado a mi cuarto y tras sentarme en la silla he vuelto a tener el
boli entre mis dedos. Me da tranquilidad. Necesito escribir para
sacar todo sin cargarme nada a ostias...
El ruido de la punta del
boli acariciando las hojas, marcando la historia, me da paz y
sosiego, aunque sólo lo oigo entre una canción y otra, pues estoy
escuchando música... otro de los placeres de la vida que me
tranquiliza. Suena una canción tras otra. Canciones rockeras en las
que dicen que todo va bien, y sonrío. Sé que todo ira bien y
acabará como ambas queremos.
Siento que debería hacer
las cosas bien, que debería ir a todas las clases y demás, pero...
no sirve de nada, ya no... en junio no puedo aprobar... necesito
estos días que quedan para mí, para poder encontrarme, para
relajarme y vivir, pero con libertad...
Debería aprender a hablar
siempre tan bien como escribo, ya que cuando me falta tranquilidad no
se expresar las cosas, aunque alguna vez me ha pasado cuando
escribo...


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