Tú y solo tú
eres la razón
de mi existencia,
el motivo por el cual
cada mañana,
me levanto.
La razón de que
cada segundo que pasa
siga respirando.
Desde que té ví por primera vez,
me gustaste.
Cuando te ví por segunda vez,
me hechizaste.
A la tercera vez,
me enamoraste.
Ahora que se
que nada conmigo quieres,
sigo respirando,
pues no pierdo la esperanza
de que algún día
conmigo quieras estar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario